Una caída tonta a baja velocidad, un topetazo en el parking o simplemente el roce del manillar contra la pared del garaje… y los extremos del manillar de tu DS800 quedan hechos una pena.
Una caída tonta a baja velocidad, un topetazo en el parking o simplemente el roce del manillar contra la pared del garaje… y los extremos del manillar de tu DS800 quedan hechos una pena.